¡Ay, viejo!

 

¡Ay, viejo!

La vida sigue, pero los errores no se pueden borrar de las páginas de tu vida, tu ignorancia los ha escrito con tinta indeleble. Sólo te queda aprender a arrastrar las consecuencias de vivir, las consecuencias de errar.

Aprendes a no equivocarte acumulando errores en tu cuenta. Ensayo y error es la única técnica que existe para aprender, por eso dicen que creces y que el diablo sabe más por viejo que por sabio, pero nadie te contó por qué sigue en los infiernos. Y, entre tanto, te pesa demasiado un pasado turbulento donde no dejaste a nadie sin dañar y te duele cada herida que diste más que si fuera tuya.

Perro viejo, te remuerde la conciencia y sólo sostienes la mirada porque sabes que los ojos que te miran no han aprendido a comprender su propia culpa. Pero ya no eres capaz de mirarte en el espejo porque en él encuentras, entre canas y arrugas,al único ser que nunca te pudo perdonar.

¡Ay, viejo!

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Una respuesta a ¡Ay, viejo!

  1. Mimi dijo:

    Me sorprende que no tengas comentarios,  te expresas genial.

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