Segundo paso hacia el infierno

Ser aceptado en uno de los grupos de los guerreros más formidables que han existido jamás, no es fácil. Nada lo es. Pero para alguien que en su vida ha cogido una espada, ni tan siquiera para sopesarla…
Hacía muchas leguas que ninguna colonia de la Corona salía a mirar mi camino, tan solo un poblado de gentes a quienes los moros habían abandonado a su suerte en su huida hacia el sur. Curiosamente casi todos eran cristianos, pero de curiosas raíces. Algunos de ellos afirmaban, como los árabes, que Jesús no era el hijo de Dios, sino un profeta.
Bueno, y a mí ¿qué? Lo importante es que me dieron asilo y me hablaron de los diablos y de cómo habían cambiado sus hábitos. Antes de que la Corona hiciera suyas aquellas tierras los almogávares les acosaban sin piedad, ahora solo vienen de tanto en tanto y pagan por lo que se llevan sin, siquiera, regatear. Es obvio que no son comerciantes, pero también tienen que comer. Sus gustos son austeros pero, aún así, el guerrero no tiene tiempo de avituallarse por sí mismo.
Sin embargo, yo quería saber donde encontrar uno de aquellos grupos de almogávares, pero allí nadie pudo darme razón. No obstante, al ver mi interés, el más viejo me habló así:
–Deseáis ser un diablo y tenéis pinta de buen hombre, no sé si es buena idea. Pero sabed que ahora ya no vienen tanto porque sus obras se llevan a cabo más al oeste, donde confluyen los tres reinos y la confusión les da la oportunidad de seguir asustando y seguir siendo guerreros.
Besé la mano del venerable anciano y cambié mi rumbo hacia el oeste y él me bendijo, con la señal de la cruz, mientras partía.
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3 respuestas a Segundo paso hacia el infierno

  1. Creative dijo:

    Yo conocí un moro que no le gustaba que le llamasen moro. Y le pregunté: Y cómo quieres que te llamen? …Hamid. Me respondió.
    Un saludo Sr. Khamy. Digo yo.

  2. Labrysmoom dijo:

    He entrado por tu territorio desde ‘tusrelatos’. Quería saber algo más del escritor que encuentro en aquel espacio.Un saludo desde Barcelona 😉

  3. Vicente dijo:

    Tienes razón, el termino moro, en la actualidad y tal y como se aplica, no es correcto, de hecho incluso resulta un tanto grosero, sin embargo, en la época del relato no existía otro término ya que ni musulmanes ni árabes definía a la comunidad del sur. Por poner algún ejemplo que se entienda, Abderraman tercero era pelirrojo y con los ojos claros, tenía poco de sangre árabe, en cuanto ala población, la religión musulmana suponía poco más del 50% de medía y de ellos la mitad eran conversos por conveniencia. Así que el termino moro, que quería decir sin bautizar, era el único utilizado, dado que en la cristiandad se forzaba a recibir el sacramento del bautismo a todo aquel que no quisiera riegos (como fue el caso de los judíos que explotaría más tarde al aumentar su población tras recibir los del lado moro entre la cristiandad).

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